Son muchas las dudas que asaltan a los padres primerizos a la hora de afrontar la primera vez el momento del baño. Pero no debéis preocuparos, lo aprenderéis sobre la marcha, simplemente hay que tener en cuenta ciertos aspectos para que el baño sea mas seguro y confortable.
Seguramente cuando el niño/a es tan pequeñito no sabremos ni como cogerlo; debemos hacerlo firmemente cogiéndolo con un brazo de forma segura, que no se nos resbale y dejando la mano derecha libre siempre que seamos diestros, para poder limpiarlos con mayor facilidad.
No hay una hora obligatoria para bañar al niño, pero siempre es mejor por la tarde-noche pues así el bebe duerme mas relajadito, lo que si es importante, es fijar mas o menos una hora determinada, puesto que el bebe necesita unas rutinas.
Antes de introducir al bebe en el baño, debemos asegurarnos que la temperatura del agua sea adecuada, ni demasiado fría, ni demasiado caliente y podemos comprobarlo con el método que utilizaban nuestras madres o abuelas, que es colocar la puntita del codo en la bañera o bien si no nos fiamos, con un termómetro en el que la temperatura no deberá superar los 37 grados.
Es importante que el baño tenga cerrada la puerta y las ventanas para evitar corrientes que puedan resfriar al pequeño-a, y que faciliten una buena temperatura utilizando calefacción si las condiciones climáticas lo requieren.
Las primeras veces puede que el bebe llore a la hora del baño, pero poco a poco se ira acostumbrando y disfrutará de este momento.
Muy importante es que en ningún momento descuidemos ni dejemos solo al pequeño, para evitar así ahogamientos y caídas; debemos estar muy atentos para que este momento sea seguro y placentero.
Para conseguir una mayor relajación del pequeño optaremos por darle un masajito con un bodimilk con fragancias que proporcionan relax al niño-a.
Es importante que durante el masaje hablemos a nuestro bebe en todo momento, pues es muy positiva la comunicación madre-hijo.
La hora del baño es así un momento muy placentero que le servirá al pequeña para experimentar en otro medio y estrechar los vínculos con sus progenitores
domingo, 24 de enero de 2010
La hora del baño.
domingo, 10 de enero de 2010
Beneficios del gateo
Desde que el bebé nace depende totalmente de nosotros para que lo desplacemos a los diferentes lugares a los que quiere ir como; la cuna, el carrito o simplemente cuando quiere ir hasta los brazos de papá o mamá.
A partir de los ocho o nueve meses, el niño descubrirá la posición del gateo, que le dotará de una mayor independencia y le permitirá ir a los sitios que desea, sin necesitar la ayuda de un adulto.
La etapa del gateo desarrolla al niño-a de diferentes maneras: En principio estos desplazamientos le van a producir una gran autoestima, por otro lado, este proceso le llevará a utilizar los dos lados del cerebro, el izquierdo y el derecho, esto implicará su evolución posterior sobre la escritura y la lectura, sus músculos se van fortaleciendo y también adquieren un mayor equilibrio, estabilidad con sus caderas, fortaleza en los antebrazos, mayor coordinación, mayor percepción de la profundidad:cerca-lejos, dentro-fuera, arriba -abajo, desarrollo motor fino(muñecas,manos , dedos) grueso, desarrollo de los sentidos a través de diferentes texturas, etc...
Hay muchos bebés que por las causas que sean se saltan este proceso y no se benefician de los posteriores desarrollo, pero sin embargo hay algo que podemos hacer; cuando el niño aprenda a andar, realizaremos juegos con él-ella para estimularlos, como por ejemplo, el juego del gatito o perrito y puedan adquirir así estos beneficios.
Mi último consejo es que dejéis a vuestro hijo-a en una alfombra o en un sitio amplio, limpio y seguro, para facilitar que el niño-a se desarrolle positivamente, adquiriendo así conocimientos y experimente así la maravillosa experiencia del gateo.
A partir de los ocho o nueve meses, el niño descubrirá la posición del gateo, que le dotará de una mayor independencia y le permitirá ir a los sitios que desea, sin necesitar la ayuda de un adulto.
La etapa del gateo desarrolla al niño-a de diferentes maneras: En principio estos desplazamientos le van a producir una gran autoestima, por otro lado, este proceso le llevará a utilizar los dos lados del cerebro, el izquierdo y el derecho, esto implicará su evolución posterior sobre la escritura y la lectura, sus músculos se van fortaleciendo y también adquieren un mayor equilibrio, estabilidad con sus caderas, fortaleza en los antebrazos, mayor coordinación, mayor percepción de la profundidad:cerca-lejos, dentro-fuera, arriba -abajo, desarrollo motor fino(muñecas,manos , dedos) grueso, desarrollo de los sentidos a través de diferentes texturas, etc...
Hay muchos bebés que por las causas que sean se saltan este proceso y no se benefician de los posteriores desarrollo, pero sin embargo hay algo que podemos hacer; cuando el niño aprenda a andar, realizaremos juegos con él-ella para estimularlos, como por ejemplo, el juego del gatito o perrito y puedan adquirir así estos beneficios.
Mi último consejo es que dejéis a vuestro hijo-a en una alfombra o en un sitio amplio, limpio y seguro, para facilitar que el niño-a se desarrolle positivamente, adquiriendo así conocimientos y experimente así la maravillosa experiencia del gateo.
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